A pesar de ser la sal un tradicional aditivo de los alimentos y ser fundamental en cualquier cocina, los consumidores desconocen casi todo a cerca de la sal y la gran mayoría de los fabricantes no se posicionan claramente en el mercado y no dejan ver los encantos del producto al consumidor.
Como en cualquier dieta sana y equilibra, es recomendable el consumo moderado de sal, aunque en las personas sanas no se considera necesario reducir su ingesta. Su consumo, además, está asociado a otro tipo de factores externos como el clima o la intensidad de la actividad física, siendo muy importante su consumo para evitar la deshidratación.
Aunque para el consumidor la sal más popular es la denominada sal fina, de mesa o común, que se emplea mayoritariamente para cocinar y sazonar los platos, también conoce la sal gorda pero ahora la simple distinción entre sal fina y sal gorda es por fin cosa del pasado, en la actualidad cobran fuerza las sales gourmets.